Monday, August 27, 2007
¡Ay, estas penas!
Los miércoles eran la gloria para Rodrigue: sólo dos clases en la mañana, ¡y las más fáciles! Bueno, digamos fáciles en el sentido de que prácticamente el uso de la varita era obligatorio y la teoría era mínima, logrando como tal la no hiperactividad provocada por el aburrimiento teórico y por las clases tediosas de algunos profesores. Algo que definitivamente mantenía a Rodrigue despierto entre clases. Posteriormente, tendría tooooda la tarde libre para hacer lo que se le pegara la gana, algo a lo que exactamente equivalía: levantamiento de bolas de nieve. Se sabía perfectamente el frío que para esas épocas reinaba, pero con tal de no quedarse como sope haciendo nada en la sala común (porque qué hueva ponerse a ver cómo el fuego bailaba de lado a lado dentro de la chimenea), prefirió caminar un poco por los pasillos y toparse con algunos compañeros y/o compañeras para ir a jugar con bolas de nieve bien infantilmente. Vamos, Rodrigue a esas alturas ya había logrado mantener un gran número de amistades.A eso de la 1:15pm, después de que André se fuera a su clase de CCM y Aimée se quedara quién sabe dónde... Rodrigue bajó de su cuarto, totalmente cambiado de ropa, que hasta bufanda de lana y guantes de piel de dragón se había puesto (qué amable el tío que se los regaló... porque su familia nunca hubiera podido tener acceso a cosas tan caras como esas). -Chale... ¡ya me dio calor...!- y eso que apenas había bajado al vestíbulo de la sala común....((Reservadouuu))
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5 comments:
((Si fuera matriarcado sí lo harían, por el alto grado de peligro que tiene el aceite con que los fríen jejejeje XD Pura grasa yey *se le antojaron*))Con que no sea la búlgara seria, todo perfecto, porque nada más de verla se exponía a una explosión de nervios y enrojecimientos de cara (¿?) ((no sé escribir pff)). Mientras en la Tierra... Rodrigue siguió con la mirada la dirección que Aimée tomó, sin quitar la sonrisa característica de su rostro. "¡Clarinetes podridos!" más caló no pudo haber dicho... "¿No vienes?" preguntó acercándose a ella para terminar recargándose en el respaldo de uno de los sillones chaparros (pobre... no había que ser malditos con él y su taponería de estatura). ¡Quién mejor acompañante que su mejor amiga para aventar bolas de nieve! Esperaba no ser rechazado...
((... LMAO, me imaginé una cebolla con capa *simple*))Se quedó mirándolo perpleja por la simplicidad de su sugerencia. Era tan lógico que rayaba en lo absurdo. Es decir, por supuesto que si salía se taparía. De hecho ya venía bastante abrigada, con una capa ((JAJAJAJAJA)) azul que lucía el escudo de su colegio y una bufanda a juego con su uniforme. Sólo le faltaban los guantes, porque en la mañana los había olvidado en aquella mesa de la esquina. Dudó sólo un poco más. "Pero si empieza a nevar nos regresamos" advertencia falsa y sin repercusiones prácticas; si nevaba con más razón se quedaría afuera, la nieve era la evidencia tangible de un invierno cargado de eventos significativos para ella. Tan difícil de persuadir, ¿no?
Se la ponía difícil porque de un lado se iba a sentir muy egoísta si comenzaba a hablar de sus problemas ignorando los de él, pero del otro, ni modo de tomarlo por los hombros, sacudirlo y gritarle 'cuéntame tus traumas, anda, te ordeno que te desahogues'. Encogió los hombros, sin saber cómo justificar el haber calificado sus vacaciones de interesantes. "Pensé que André iba a estar enojado conmigo después de Navidad" comentó fingiendo que la frase era casual, que justo se le había ocurrido. Se 'entretuvo' arreglando los guantes (que eran de piel y enfundaban sus manos) para que no quedaran chuecos. La verdad es que era muy injusto que ellos, hombres, pudieran hablar y ella nunca se enterara de lo que decían.
Lo mismo pasa cuando uno quiere enterarse de lo que se platican las mujeres (y lo decía por experiencia en Beauxbatons cuando Sophie y ella cuchicheaban y Rodrigue y André sólo se quedaban viéndolas y haciendo burlas sobre ellas). Ahh... Sophie... ¿qué estará haciendo en estos momentos? De repente se le vino a la mente una imagen de ella en su traje de colegiala e inmediatamente se le vino la imagen de Georgette colocando libros en una estantería. "¿Navidad? Ahhhhh.." ¡claro! lo del búlgaro, já ya se le había olvidado, como él sólo caminaba por terreno neutro (ciertamente apoyaba a André, pero no por lamebotas sino por no dejarlo solo en la batalla). Además, ni que las pláticas de hombres tuvieran tanto análisis: "¿Te pareció?" y en su rostro se vio cómo fruncía a medias el ceño y alzaba una ceja.
La historia de su vida. Era de esperarse que Rodrigue se pusiera del lado de André. Frunció los labios como expresión solitaria de molestia, pero luego suspiró y tomó la más sana opción de dejarlo ir; no tenía caso enojarse con él por eso. "Parece que me equivoqué escandalosamente al pensar que lo que yo quiero es importante para ustedes" murmuró en tono neutral (pero sí, es un reclamo). Aceleró el paso para llegar antes a la puerta y abrirla ella. Ahora sí sentía ganas de aventarle bolas de nieve a la gente.
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